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Opinión

Astraea, un astillero loperano internacional

Astraea, un astillero loperano internacional

A finales de marzo pasado viajé a Argentina. A pesar de lo controvertida que es Iberia como compañía siempre que puedo viajo con ella. Las azafatas son feas y en gran medida antipáticas, pero pienso que los aviones son fiables y los pilotos experimentados. Además, es española. En fin, detalles y opinión personal aparte, una vez instalado en el asiento, cogí la revista que edita mensualmente esta compañía aérea para todos sus pasajeros. En ella venía un monográfico sobre el salón náutico de Madrid. Ojeando, ojeando llegué a lo que me interesaba, los barcos de vela recomendados. Allí estaban los mejores, bien por sus prestaciones o por el equipamiento o por eso que llaman relación calidad-precio.

Aquí viene mi verdadero comentario. Uno de los barcos mejor situados y considerados por los expertos era de construcción loperana. Sí, sí, como lo estáis leyendo. Es de la empresa Astraea, ubicada en el polígono industrial de santa Quiteria. El texto decía así (página 21):


Astraea 235 Sprinter
Astraea Astilleros, ubicada en Jaén, propone estre crucero cuyo equipamiento es propio de mayores esloras: dos literas dobles, salón con mesa, cocina completa, aseo independiente y altura interior de 1,75 m. En su despejada cubierta, destaca una gran bañera para seis personas y un buen solarium a proa. Su caso en U y su quilla de bulbo de acero aguantan un generoso planto vélico. Se puede armarrar en cualquier atraque, vararlo o remolcarlo. Es insumergible gracias a la espuma de poliuretano que esconde su doble casco.

Eslora total: 7,20 m.
Manga: 2,49 m.
Calado: 1,40 m.
Desplazamiento: 1800 Kg.
Mayor: 13,5 m2.
Génova: 10 m2.
Precio: 23350 €
Astillero: Astraea Astilleros (www.astraea.es)

En definitiva, que me sentí muy a gusto viendo cómo un trozo de Lopera viajaba en los aviones de Iberia y era conocido por todo el planeta. Luego, a mi llegada a Argentina o ya de regreso a España, me tocó presumir como loperano.

Mi enhorabuena a Astraea, una apuesta empresarial arriesgada que a base de tesón y buen hacer se está abriendo paso en el competitivo mundo de la náutica.

Ecología sí, faltas de ortografía no

Ecología sí, faltas de ortografía no

Cuando voy a Lopera me gusta dar un paseo por el pueblo y sus alredores, comprobar la evolución, los cambios que se están produciendo en la localidad. Casi siempre termino llegando de una manera u otra al Pilar Nuevo y la ermita de San Isidro.

Es una auténtica desgracia lo que viene ocurriendo al pilar en los últimos meses, ya desde finales del verano pasado se veía venir la tragedia: se secó. Lo peor es que estamos entrando en la primavera y todavía no sale por el chorro ni una gota de agua. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo parecido, yo desde luego no. La culpa no sólo es de la sequía, sino de los muchos sondeos que están acabando con las aguas subterráneas y con veneros que como éste han permanecido impasibles ante el paso del tiempo.

Tras la oportuna reflexión subo la cuesta en dirección al llano. Realmente se ha convertido en un lugar de expansión y recreo para todo el pueblo. El día 10 de marzo cuando estuve allí había mucha gente comiendo, tal vez celebrando algún remate de la aceituna. Con el coche entro por las calles y me paro junto a los árboles que ya empiezan a tener una cierta entidad. Muchos de ellos los planté con mis alumnos del colegio hace ya algunos años. Tengo fotografías de un grupo ecológico que formé llamado "Hierbabuena". Otros árboles parecen repoblados después, lo cierto es que dentro de unos años el Paraje de San Isidro será un bosquecillo cercano a Lopera donde disfrutar de la naturaleza con familiares y amigos.

Subo la cuesta ya de regreso al pueblo por el polígono y encuentro un punto de recogida de materiales para reciclado, un "Eco punto". Una buena iniciativa del ayuntamiento. Leo el cartel y encuentro algo raro, está bien hecho, la letra es de imprenta, pero... han escrito "embases" en lugar de "envases". Un grave error si se tiene en cuenta la cantidad de población joven que transita por el lugar. Y me pregunto ¿estará reñida la ecología con la ortografía? Ambas palabras riman entre sí, por tanto una no tiene por qué contradecir a la otra. Así que sólo se me ocurre decir a quien competa: Ecología sí, faltas de ortografía no.